El enfoque del "Trabajo Abierto" en la escuela infantil: abrir a nuevas miradas

The "Open Work" approach in pre-schools: opening up to new perspectives

Alessia Cingolani

Pedagoga del ayuntamiento de Bolonia

alessia.cingolani@comune.bologna.it

https://orcid.org/0009-0003-5589-8663

Resumen

El Trabajo Abierto” es un enfoque que se desarrolla a través de una perspectiva en la que los niños y las niñas están en el centro de la reflexión pedagógica, como sujetos activos y portadores de derechos en una visión holística que enmarca la infancia no como un periodo de preparación para la vida adulta, sino como una fase de la existencia humana dotada de plena dignidad. Este enfoque, elaborado por la Red de Trabajo Abierto de Berlín (Alemania), se centra en la libertad de decisión de los niños en la vida cotidiana de los servicios educativos, garantizando un alto nivel de iniciativa personal y autodeterminación. La perspectiva del Trabajo Abierto nos invita a no situar a los niños en un mundo artificial, estructurado por el adulto, sino a implicarlos en la vida real, reconociéndoles como competentes, confiando en ellos y dejándoles más libertad para decidir cómo invertir según su propia motivación, como personas creativas de su misma libertad decisional. En este articulo realizamos una revisión teórica del enfoque y lo relacionamos con la escuela actual focalizando sus necesidades y requerimientos.

Palabras clave

Trabajo abierto; Educación democrática; Inclusión; Autodeterminación; Innovación escolar.

Abstract

“Open work” approach is a methodology that is developed through a perspective in which children are at the centre of pedagogical reflection, as active subjects and bearers of rights in a holistic vision that frames childhood not as a period of preparation for adult life, but as a phase of human existence endowed with full dignity. This approach, developed by the Open Work Network Berlin (Germany), focuses on children’s freedom of choice in the daily life of educational services, ensuring a high level of personal initiative and self-determination. The Open Work perspective invites us not to place children in an artificial, adult-structured world, but to involve them in real life, recognising them as competent, trusting them and allowing them more freedom to decide how to invest according to their own motivation, as creative persons of their own decisional freedom. In this article, we carry out a theoretical review of the approach and relate it to the current school, focusing on its needs and requirements.

Keywords

Open work; Democratic education; Inclusion; Self-determination; School innovation approach.

1. Introducción

La Educación Infantil, con su capacidad para forjar el futuro, se encuentra en constante búsqueda de enfoques pedagógicos que no solo instruyan, sino que también inspiren la creatividad y el pensamiento independiente. En este contexto, el “Trabajo Abierto” ha surgido como una filosofía educativa que va más allá de las convenciones tradicionales, centrando su atención en el desarrollo holístico de los niños y las niñas a través de la libertad y la exploración activa.

El Trabajo Abierto se erige sobre la premisa fundamental de que el desarrollo infantil es un viaje creativo y dinámico, donde cada niño y cada niña son arquitectos de su propio conocimiento. Este enfoque busca liberar la imaginación y fomentar la autonomía, reconociendo que la creatividad florece cuando se proporciona un ambiente propicio para la experimentación y el descubrimiento (Lill, 2015; Prott, 2016).

A lo largo de esta revisión teórica descriptiva, exploraremos cómo el Trabajo Abierto se convierte en un catalizador para la creatividad infantil. Desentrañaremos las raíces conceptuales que alimentan esta conexión intrínseca entre libertad y creatividad, examinando cómo la filosofía “abierta” nutre la capacidad de los niños y las niñas para pensar de manera innovadora y expresar sus ideas de forma única.

Además, nos sumergiremos en la metodología del Trabajo Abierto, desglosando cómo la organización diaria, la disposición del espacio y la elección de materiales están diseñadas para estimular la creatividad. Observaremos cómo este enfoque ofrece a los niños y las niñas la oportunidad de explorar múltiples facetas de su imaginación, transformando el proceso educativo en una experiencia dinámica y enriquecedora (Prott y Preissing, 2007).

Asimismo, se analiza la colaboración esencial entre educadores, padres y madres, reconociendo el papel fundamental que desempeñan los adultos en la nutrición de la creatividad infantil. En última instancia, este análisis se propone desvelar el potencial del Trabajo Abierto como un faro que guía hacia un horizonte educativo donde la creatividad es el motor impulsor del aprendizaje de todos los niños y todas las niñas.

2. Abrazando el Trabajo Abierto: Un Sendero
hacia el Desarrollo Integral en la Escuela Infantil

Desde el instante de su nacimiento, los niños y las niñas emprenden un fascinante viaje de desarrollo, marcado por la formación de habilidades cruciales en los primeros mil días de vida. Este periodo crítico sienta las bases de su mundo interior, abordando áreas fundamentales como las habilidades motoras, cognitivas, lingüísticas, socialización emocional y autonomía. La complejidad de este desarrollo, según la neurociencia, se despliega en un flujo dinámico, influenciado por experiencias, contextos y múltiples factores.

La concepción tradicional de etapas fijas se desafía, dando paso a un enfoque longitudinal y multisistémico. La inquietud de los adultos sobre la adquisición de habilidades específicas destaca la necesidad de adoptar una perspectiva más amplia en el desarrollo infantil.

Los profesionales de la educación, desde escuelas infantiles hasta niveles superiores, enfrentan el desafío de guiar a los niños y las niñas hacia experiencias que estimulen su motricidad, destreza y expresividad. En este contexto, la visión de una escuela infantil “abierta”, receptiva a los matices creativos diarios de niños y niñas, emerge como un entorno propicio para el bienestar y crecimiento integral.

El Trabajo Abierto, concebido por la red NOA (Netzwerk Offene Arbeit) de Berlín (Alemania), se presenta como un enfoque que otorga libertad de decisión a los niños y las niñas, promoviendo la iniciativa personal y la autodeterminación (Lill, 2015). Basado en la pedagogía activa (Montessori, 2008), libertaria (Freire, 2002) y la legislación italiana (Cremaschi, 2023) sobre escuelas infantiles, este enfoque es adaptable a diversos contextos escolares.

Este enfoque reconoce que las experiencias significativas parten de la motivación infantil. Invita a no imponer un mundo estructurado por adultos, sino a involucrar a los niños y las niñas en la realidad, confiando en su competencia y otorgándoles libertad de elección. El juego, central en el desarrollo infantil, se aborda con seriedad y respeto, destacando la importancia de propuestas co-creadas con los niños y las niñas (Prott y Preissing, 2007).

Este enfoque impulsa una reflexión crítica, desafiando a ver el mundo a través de los ojos de los niños y las niñas, fomentando la transformación de perspectivas. La formación de educadores debe ampliarse, abordando temas como el papel del adulto, la organización del espacio y tiempo, y la responsabilidad compartida.

Involucrar a los equipos escolares en una profunda reflexión busca transformar las escuelas en entornos menos institucionalizados y más familiares. Este cambio cultural requiere que los adultos se acerquen a la infancia con una mirada abierta, dispuestos a acoger la libertad de experimentación y elección creativa de competencias, marcando así una revolución cultural en la Educación Infantil.

3. Principios del Trabajo Abierto: Construyendo
un Puente Hacia la Creatividad Infantil

Desde su concepción, el Trabajo Abierto en la escuela infantil se erige sobre principios fundamentales que no solo moldean el entorno educativo, sino que también establecen un puente hacia la expresión y el desarrollo de la creatividad infantil. Estos principios actúan como cimientos para la construcción de un espacio en el que los niños y niñas no solo aprenden, sino que también exploran, descubren y crean (Prott, 2016).

A continuación, se detallan en la tabla 1 estos principios y cómo se integran con el estímulo de la creatividad.

Tabla 1
Principios del Trabajo Abierto y su Integración con la Creatividad en la Escuela Infantil.

Principio

Descripción

Integración con la Creatividad

Libertad y Autodeterminación

Fomenta un ambiente donde los infantes toman decisiones en su vida cotidiana, promoviendo autonomía y responsabilidad.

La libertad permite la expresión individual y la exploración de nuevas ideas, nutriendo la creatividad al alentar la toma de decisiones y la autorregulación.

Motivación Infantil

Reconoce que las experiencias educativas significativas parten de la motivación intrínseca, centrándose en los intereses y curiosidades de los niños.

La integración se da al diseñar actividades que capturan la atención de los infantes, estimulando su creatividad natural a través de la conexión con sus motivaciones.

Juego

Aborda el juego como experiencia fundamental en el desarrollo, proporcionando un espacio para explorar, imaginar y expresar la creatividad de manera natural.

La centralidad del juego ofrece un terreno fértil para la expresión creativa, permitiendo a los menores experimentar y desarrollar habilidades de manera lúdica.

Colaboración
y Co-Creación

Promueve la colaboración entre los menores y los adultos, fomentando la co-creación de experiencias educativas.

La integración con la creatividad se da al permitir que los niños y las niñas participen activamente en la planificación y ejecución de actividades, fomentando la aportación de ideas y soluciones creativas.

Reflexión Crítica
y Transformación de Perspectivas

Insta a los adultos a reflexionar críticamente y ver el mundo a través de los ojos de los niños y las niñas, nutriendo la comprensión de las perspectivas infantiles.

La transformación de perspectivas impulsa la creatividad al inspirar a los educadores a adaptar enfoques para cultivar un entorno que estimule la creatividad, reconociendo y apreciando las diversas formas en que los niños y las niñas perciben y experimentan el mundo.

Fuente: Elaboración propia.

Estos principios no solo definen el marco del Trabajo Abierto en la escuela infantil, sino que también actúan como facilitadores clave para el desarrollo y la expresión de la creatividad infantil, asegurando un entorno educativo enriquecedor y propicio para el crecimiento integral de los niños y niñas (Prott, 2016).

4. Cultivando la Creatividad y la Autonomía
en Niños y Niñas a través del Trabajo Abierto

El Trabajo Abierto, como visión pedagógica, trasciende la categorización de principios para convertirse en un compromiso activo con la transformación de la Educación Infantil. Al explorar los elementos fundamentales de este enfoque, es esencial profundizar en su aplicación práctica y en cómo estos pilares se manifiestan en la cotidianidad de la escuela infantil.

La concepción holística se traduce en la consideración de la educación como un proceso integral y continuo, entrelazando desarrollo, cuidado y aprendizaje. Los educadores, al adoptar un papel activo, facilitan el crecimiento integral de cada niño y cada niña, respondiendo a sus necesidades individuales en su viaje educativo (Del Cristo, Rodríguez y Sobrino, 2020).

La conceptualización del desarrollo como un proceso creativo y autodeterminado implica un cambio de paradigma en la estructuración de las experiencias educativas. El educador se convierte en guía y facilitador, nutriendo la curiosidad innata y la motivación de cada niño y cada niña. Este cambio de enfoque no solo modifica el qué se enseña, sino también el cómo, fomentando un entorno donde la autonomía y la toma de decisiones son fundamentales (Linares, 2022).

Como afirma Madrid y Martín (2020, p. 75), “debemos dejar de mirar a los niños y las niñas como los adultos del mañana y verlos como la infancia de hoy que tiene que ser protegida y tenida en cuenta para humanizar el mundo”. En el contexto del trabajo en abierto, estas reflexiones subrayan la importancia de reconocer y valorar la singularidad de cada niño y niña en el presente, proporcionándoles un entorno educativo que fomente su desarrollo integral y responda a sus necesidades específicas. El enfoque de trabajo abierto, al centrarse en la participación activa, la autodeterminación y la colaboración, puede ser un medio efectivo para realizar esta visión, al permitir que la educación se adapte de manera flexible a las características individuales de cada niño, brindándoles así la oportunidad única de crecer y aprender de manera significativa.

En consonancia con esta perspectiva, abogamos por una escuela infantil concebida como un espacio para el encuentro, el aprendizaje, la formación y la educación, donde se respete la singularidad de cada persona y grupo, y se fomente la participación y el aprendizaje vital. En este contexto, Díez (2007) describe una “escuela saludable” como un lugar donde se puede vivir y desear vivir, caracterizado por la tranquilidad, la autenticidad, la expresión de emociones, el diálogo, la escucha activa y la diversidad de experiencias.

El rol del maestro de educación infantil, según Mayorga y Madrid (2015), implica la habilidad para gestionar diversas situaciones, desde las más simples hasta las más complejas. Esto requiere actuar con pertinencia, combinar recursos de manera efectiva, aprender y adaptarse a diferentes contextos, y comprometerse tomando iniciativas y asumiendo riesgos.

En el contexto del Trabajo Abierto en las escuelas infantiles, se destaca la importancia fundamental de los educadores en estimular el desarrollo de la Inteligencia Emocional de su alumnado. Este enfoque se revela como un factor determinante no solo en el proceso de aprendizaje, sino también en el logro de metas académicas y, más crucialmente, en el desarrollo integral de los estudiantes.

Como señalan Extremera, Rey y Pena (2016, p. 77), “las emociones son vehículos integrales de aprendizaje que permiten crear lazos más fuertes con nuestros alumnos; aprendiéndolas y enseñándolas apropiadamente, nos permitirán desarrollar personas no solo más brillantes académicamente, sino inteligentes de corazón”. Esta perspectiva resuena profundamente con la filosofía del Trabajo Abierto, que reconoce a los niños y niñas como individuos competentes y capaces.

En este sentido, la libertad de elección se erige como un catalizador esencial para la adquisición de experiencias y competencias. La flexibilidad en la estructuración de espacios y materiales, característica del Trabajo Abierto, refleja la adaptabilidad del enfoque a las cambiantes necesidades emocionales de los niños y niñas. La observación y documentación estratégicas permiten a los educadores sintonizar con estos aspectos emocionales, involucrando activamente a las familias en este viaje educativo conjunto.

En última instancia, el Trabajo Abierto se revela como una filosofía vivida que empodera a la infancia, celebrando sus logros y creando un entorno donde el aprendizaje se convierte en una aventura colectiva y personalizada. Así, la integración de la dimensión emocional en el proceso educativo se convierte en un componente esencial, marcando no solo el rendimiento académico, sino también el bienestar emocional y las habilidades interpersonales de los estudiantes. Este enfoque se proyecta coherente con la idea de Gerver (2012) de que “la escuela representa una oportunidad que solo se nos concede una vez” (p. 161), reconfigurando la dinámica escolar hacia un espacio de oportunidad única, centrada en el desarrollo integral de cada niño y niña.

5. Estrategias Metodológicas para una Reflexión “Abierta” en el Marco del Trabajo Abierto

La integración del Trabajo Abierto en el ámbito educativo no solo representa un enfoque pedagógico, sino una oportunidad transformadora para repensar las prácticas diarias en las escuelas infantiles. Este proceso implica una reconsideración de la organización, flexibilidad en el espacio y tiempo, así como una disposición educativa que se centre en colaborar con los niños, no para los niños.

La metodología del Trabajo Abierto actúa como una lente, permitiendo analizar críticamente los dispositivos organizativos y metodológicos que configuran la actividad diaria en las escuelas infantiles.

Seguidamente, se presenta en la tabla 2 algunas de las claves metodológicas, en relación con la creatividad y el pensamiento divergente, para promover una reflexión “abierta”.

Tabla 2
Claves metodológicas del Enfoque Abierto.

Clave
Metodológica

Descripción

Relación con la Creatividad y Pensamiento Divergente

Escuela de lo Cotidiano

Propugna flexibilidad en las convenciones diarias, reconociendo que estructuras demasiado rígidas afectan negativamente la inclusión y el bienestar de los niños.

Fomenta la creatividad al permitir adaptaciones espontáneas en la rutina diaria, promoviendo la exploración y la experimentación.

Escuela como Ámbito de Experiencia

Aboga por una visión de la escuela no solo como proveedora de servicios o actividades predefinidas, sino como un espacio para explorar, experimentar y expresarse.

Estimula la creatividad al brindar oportunidades para experiencias inesperadas, favoreciendo el pensamiento divergente y la expresión individual.

Escuela como Entorno Inclusivo

Enfatiza la importancia de organizar condiciones que favorezcan la inclusión y valoración de todas las diferencias, comenzando por la disposición de espacios y materiales.

Apoya la creatividad al reconocer y valorar la diversidad, proporcionando entornos inclusivos que fomentan perspectivas únicas y pensamiento divergente.

Escuela como Comunidad

Busca expandir los límites del aula hacia una “escuela abierta”, aumentando las oportunidades de aprendizaje, fomentando la ayuda mutua y promoviendo la autonomía de elección, incluso en las relaciones interpersonales.

Cultiva la creatividad al fomentar la colaboración, el intercambio de ideas y la construcción colectiva del conocimiento, impulsando el pensamiento divergente.

Fuente: Elaboración propia.

Este marco metodológico busca no solo cuestionar las prácticas existentes, sino también fomentar la discusión y confrontación de las mismas, con un enfoque especial en el estímulo de la creatividad y el pensamiento divergente de los niños y niñas. La implementación efectiva del Trabajo Abierto requiere un diálogo constante y una adaptabilidad continua en respuesta a las necesidades cambiantes, promoviendo así el desarrollo integral de los participantes (Prott, 2016).

6. Ámbitos de intervención

La observación y documentación, como herramientas estratégicas, permiten a los educadores sintonizar con los intereses y necesidades de los niños y las niñas. Este proceso facilita no solo una respuesta más eficaz a las demandas individuales, sino que también involucra a las familias en el viaje educativo de sus hijos e hijas.

En la práctica, el Trabajo Abierto se convierte en una filosofía vivida en cada rincón de la escuela infantil. Va más allá de ser un conjunto teórico para convertirse en un compromiso diario de empoderar a los niños y las niñas, celebrar sus logros y crear un entorno donde el aprendizaje es una aventura colectiva y personalizada.

Este enunciado de Lill (2015) resuena como un faro que guía la implementación del Trabajo Abierto en la práctica. La autodeterminación, el núcleo de este enfoque, se traduce en empoderar a los niños y niñas para que sean los arquitectos activos de su propio desarrollo. La acción responsable no solo implica la adquisición de conocimientos, sino también el desarrollo de habilidades sociales y éticas que contribuyen a la formación de ciudadanos comprometidos.

La transformación gradual de la dinámica entre niños y adultos destaca la igualdad de la voz y la agencia de los niños y niñas en el entorno educativo. Ya no son simplemente receptores de información, sino colaboradores activos en la construcción de su experiencia de aprendizaje. La libertad de experimentación y elección creativa se convierte en un catalizador para la motivación intrínseca, permitiendo que cada niño y niña dé forma a su propio camino educativo. (Taranto y Aloris, 2023).

Este cambio cultural, como lo describe Lill (2012) no solo impacta la forma en que los niños y niñas se relacionan con el aprendizaje, sino que también redefine la naturaleza de la enseñanza. Los educadores se convierten en guías facilitadores, nutriendo la curiosidad innata y proporcionando un entorno donde la creatividad florece. La elección creativa no solo se refiere a la selección de actividades, sino a la capacidad de los niños y niñas para aportar ideas y perspectivas únicas al proceso educativo.

6.1. El Equipo de Docentes: Motor del Cambio

Trabajar bajo el paradigma del Trabajo Abierto en escuelas infantiles implica iniciar un proceso transformador que involucra a todos los adultos. Es un compromiso continuo con la apertura, donde la única constante en el Trabajo Abierto es el cambio. Este enfoque requiere un proceso de investigación flexible y constante, sin metas predefinidas. El objetivo es ampliar los espacios de acción y experiencia de los niños, lo que demanda una comunicación mejorada y una colaboración reforzada entre los adultos que interactúan en su vida cotidiana.

El trabajo abierto es posible en cualquier momento y en cualquier lugar, independientemente del tipo de escuela, la edad del alumnado o los requisitos organizativos previos. Sin embargo, esta posibilidad requiere el deseo y esfuerzo colectivo de todos los adultos. Este camino comienza con una profunda reflexión personal sobre la experiencia educativa, didáctica, pedagógica y emocional de cada adulto.

La reescritura del guion educativo es crucial; los adultos deben despojarse de máscaras y ser los primeros autores de una nueva trama. La experimentación, deconstrucción, juicio y prejuicio deben ser abordados sin temor. Aunque el Trabajo Abierto no garantiza automáticamente eficacia, el equipo de docentes debe iniciar un debate para desarrollar una comprensión compartida de este enfoque, reflexionando sobre dudas, miedos y reservas, elaborándolos sin ocultarlos.

Si el enfoque del Trabajo Abierto es el bienestar de cada niño y niña, su derecho a la responsabilidad colectiva, se debe abordar la diversidad con enfoque diferenciado. Se necesitan estructuras flexibles y cooperación aprovechando la diversidad de adultos. El Trabajo Abierto implica un posicionamiento para un trabajo orientado al proceso y centrado en el niño, de manera “abierta” y flexible.

En la tabla 3 se destaca cómo estas ideas se relacionan con el alumnado, la escuela y su familia, fomentando la creatividad en todo el proceso educativo. El Trabajo Abierto no solo es un conjunto teórico; es un compromiso diario para empoderar a los infantes, celebrar sus logros y crear un entorno donde el aprendizaje sea una aventura colectiva y personalizada.

Tabla 3
Ideas para Iniciar la Reflexión y el Diálogo “Abierto”.

Aspecto

Relación con el Alumnado

Relación
con la Escuela

Relación
con la Familia

Creatividad

Repensar el uso colectivo del espacio y material

Ofrecer estímulos y experiencias diversificadas según intereses.

Creación de centros de interés basados en la experiencia creativa.

Permite libre agregación según intereses de los niños.

Estímulo a la creatividad a través de la experimentación y manipulación.

Definir subdivisión y reparto de tareas

Fomenta responsabilidad generalizada hacia todos los niños.

Construcción de identidad en un ambiente de reelaboración y discusión.

Propicia la participación activa de la familia en la educación.

Establece un entorno propicio para la generación de ideas y soluciones inusuales.

Compartir la organización de forma flexible

Orientación hacia el bienestar de todos los niños.

Reacción a preguntas de los niños en su vida cotidiana.

Reflexión compartida sobre decisiones y acciones del equipo.

Alienta una mentalidad abierta a diferentes caminos de desarrollo y nuevas ideas.

Fuente: Elaboración propia.

En definitiva, cuando la orientación es transparente, las contradicciones entre las expectativas y la realidad se evidencian más temprano. Una orientación clara permite beneficiarse rápidamente de las nociones e ideas de cambio. A través de la reflexión práctica y la experimentación, que incluyen el reflejo, desarrollo, aplicación y evaluación de ideas, se observan dos fenómenos: la orientación interior se destaca con mayor claridad y los criterios de “lo correcto” y “lo bueno” se vuelven más definidos, junto con una creciente necesidad de cambio. Lo notable es que a medida que la orientación se vuelve más clara, la práctica y las acciones de los adultos se caracterizan por una mayor tranquilidad (Lill, 2015).

6.2. Espacios, tiempos y materiales para empezar

En el contexto del Trabajo Abierto, la consideración cuidadosa de espacios, tiempos y materiales es esencial para crear un entorno educativo que fomente la libertad, la inclusión y el juego en los niños. Las orientaciones del Trabajo Abierto abogan por garantizar la autonomía de los niños y crear un contexto de aprendizaje que se adapte a sus necesidades individuales. La implementación de “Espacios de Juego Creativos” se convierte en el pilar central para materializar estas orientaciones, proporcionando un marco flexible y dinámico que promueve la diversidad y la participación activa (Pascual, 2013).

Tabla 4
Espacios de Juego Creativos.

Orientaciones del Trabajo Abierto

Espacios de Juego Creativos

Garantizar libertad de decisión y espacio operativo para los niños en distintos momentos escolares.

Centros de interés y rincones de juego dentro y fuera de la escuela, diferenciados por tamaño y tipo de materiales.

Crear un contexto de aprendizaje inclusivo mediante el uso común de espacios y materiales.

Fluidez en el acceso de los niños a diferentes espacios, guiado por su motivación para jugar.

Garantizar el ejercicio del derecho de los niños al juego como dimensión fundamental de su desarrollo.

Simultaneidad de varias propuestas paralelas para diferenciación e inclusión.

Permitir un espacio/tiempo de juego ininterrumpido, menos condicionado por programación de adultos.

Acceso fluido a materiales y experiencias sin restricciones de horarios o grupos específicos.

Flexibilidad organizativa basada en observación constante y comparación dentro del equipo.

Acción educativa basada en compartir espacios y materiales, con corresponsabilidad educativa.

Espacios de juego creativos como concepto clave para diversos significados y oportunidades.

Búsqueda de un tiempo distendido, eliminando interrupciones innecesarias en la experiencia del niño.

Construir un tiempo distendido en equilibrio entre lo institucional y lo cotidiano.

Confianza en los tiempos de crecimiento individual, asegurando variedad y cantidad adecuadas de espacios y materiales.

Fuente: Elaboración propia.

La integración de las orientaciones del Trabajo Abierto en la configuración de espacios, tiempos y materiales es esencial para crear un entorno educativo que potencie el desarrollo integral de los niños. La implementación de “Espacios de Juego Creativos” se erige como un enfoque dinámico y diverso que busca maximizar la autonomía, la inclusión y la participación activa de los niños en su proceso educativo. Este enfoque no solo garantiza la libertad de elección y un contexto inclusivo, sino que también reconoce el juego como una dimensión fundamental del desarrollo infantil. La flexibilidad organizativa y la confianza en los tiempos individuales de crecimiento son elementos clave para lograr un equilibrio entre lo institucional y lo cotidiano, asegurando así un entorno educativo enriquecedor y adaptable.

6.3. La Implementación del Trabajo Abierto en la Vida Cotidiana de la Escuela Infantil

La transición hacia el Trabajo Abierto no se limita a cambios en hábitos y prácticas; implica cultivar una mentalidad que destaque la libre iniciativa del niño, transformando el papel del adulto y las dinámicas del equipo escolar. Para seguir este enfoque, es esencial confiar plenamente en las acciones de los compañeros. La coherencia y el respeto al estilo educativo de la escuela son fundamentales para mantener la seguridad y la estabilidad en el entorno educativo. La falta de este aspecto puede generar percepciones de inseguridad, afectando tanto a los adultos como a los niños, creando un contexto inestable.

Para garantizar que la rutina diaria funcione como un mecanismo fluido y coherente, es necesario establecer momentos regulares de confrontación en equipo. Estos momentos permiten mantener un enfoque firme y coherente, adaptándose a las circunstancias. La importancia de estos momentos se destaca al reconocer que el modelo organizativo subyacente en los proyectos educativos parte de convicciones sobre la idea de niño, escuela y adulto.

Es aconsejable que el equipo desarrolle modos de comunicación eficaces para abordar puntos críticos, dudas y observaciones. La serenidad en la comunicación asegura que estos aspectos se vean como oportunidades para profundizar y reflexionar sobre la metodología de trabajo. La revisión continua de prácticas y opciones educativas es fundamental. Ninguna práctica, por buena que sea, puede considerarse “completa” o “agotada”. Para este propósito, herramientas de observación comunes facilitan la comparación y ayudan a alinear las percepciones de cada miembro del equipo con lo que realmente ha sucedido.

6.4. Comunicación Efectiva con las Familias

Establecer un acuerdo sustancial entre el equipo y los padres/las madres es crucial para fomentar el desarrollo integral del alumnado. Los docentes desempeñan un papel fundamental al propiciar un consenso sobre el enfoque educativo, evitando conflictos que puedan afectar el bienestar de todos los involucrados (Tomasi et al., 2022).

La colaboración entre el equipo y los padres es esencial para apoyar el crecimiento armonioso de los niños en la escuela. Ambas partes deben reconocer la importancia de tratarse con justicia, construir confianza mutua y asumir la responsabilidad compartida en el cuidado del desarrollo diario de los niños. Al cruzar el umbral de la escuela, se produce un encuentro especial entre dos culturas distintas, y la calidad de la cooperación depende del respeto y aprecio mutuos como representantes de estas culturas.

Invertir en la formación de los profesores es clave para prepararlos en la tarea de cooperar con los padres. Esta formación debe abordar las expectativas de los padres y la función de la escuela, permitiendo que la colaboración evolucione como un proceso continuo de reflexión, coordinación y cambio a lo largo del tiempo. La comunicación efectiva entre el equipo y los padres es un puente esencial para garantizar el éxito del desarrollo educativo y emocional de los infantes (Cremaschi, 2023).

La adopción del enfoque de Trabajo Abierto en el ámbito de las escuelas infantiles no solo implica un cambio superficial, sino que se presenta como una oportunidad fundamental para transformar la dinámica cotidiana del recorrido educativo. Este enfoque se erige como un vehículo para replantear y enriquecer las prácticas diarias de las escuelas, promoviendo una mayor flexibilidad en términos de organización, espacio y tiempo, y orientando la disposición educativa hacia el “hacer con los niños, no para los niños”.

Lill y Prott (2015) indican que el propósito central del Trabajo Abierto es estimular la autodeterminación y la acción responsable en los niños y las niñas, proporcionándoles todas las oportunidades para sentirse cómodos en la comunidad, siendo útiles e ingeniosos. Este cambio gradual en la convivencia de niños y adultos redefine las interacciones y los roles dentro del entorno educativo.

Es evidente que este tipo de trabajo instaura una nueva relación entre adultos y niños, exigiendo la atención constante de los primeros y su disposición a pensar y actuar de manera creativa. Requiere flexibilizar las estructuras preestablecidas y diluir los límites, creando así un proceso de “final abierto”. Este proceso, más que un simple método, se convierte en un fenómeno autoiniciado que los practicantes del Trabajo Abierto experimentados no desean revertir, dado que beneficia a todas las partes involucradas (Lill, 2012, 2015; Prott, 2016).

En última instancia, el Trabajo Abierto se erige como una “conditio sine qua non” para asegurar los derechos de todas las niñas y niños, guiándolos en sus pasos y fomentando la creación de nuevos caminos. Es un esfuerzo colectivo, donde la comunidad educativa se embarca en un viaje conjunto hacia una educación más inclusiva, participativa y adaptada a las necesidades cambiantes de las nuevas generaciones. Este enfoque no solo transforma el entorno educativo, sino que también se erige como un faro de inspiración para el futuro de la Educación Infantil (Lill y Prott, 2015).

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Recibido: 22/10/2023

Aceptado: 04/12/2023

Para citar este artículo: Cingolani, A. (2023). El enfoque del “Trabajo Abierto” en la escuela infantil: abrir a nuevas miradas. Revista Creatividad y Sociedad, 38(8), pp. 104-117.

Recuperado de: http://creatividadysociedad.com/wp-content/uploads/2023/12/cys-38-8.pdf