Imaginar jardines: Realzar creativamente los espacios verdes públicos y los patios escolares

Imagining gardens: Creative valorization of public green spaces and schoolyards

Mauro Speraggi

Pedagogo, experto en psicomotricidad
y fundador de la editorial italiana Artebambini

mauro.speraggi@outlook.com

Fabio Speraggi

Economista y gestor de actividades artísticas y culturales

fabiosperaggi1998@hotmail.it


Resumen

El entorno exterior (áreas públicas, patios escolares, bibliotecas, espacios de juego, etc.) desempeña un papel fundamental en el crecimiento de los niños y las niñas, especialmente en los primeros años de vida. Sin embargo, la mayoría de estos entornos, especialmente los urbanos, a menudo se descuidan, son anónimos y, en el mejor de los casos, se consideran solo como áreas de paso y, como máximo, como “adornos urbanos” prohibidos para un disfrute libre. Podríamos llamarlos “no-lugares verdes”, utilizando la terminología de Marc Augé. El proyecto “Imaginar Jardines”, liderado por un equipo multidisciplinario de Artebambini (pedagogos, arquitectos, agrónomos, padres, etc.), parte del objetivo de dar sentido a estos espacios, revalorizándolos como lugares de descubrimiento, belleza, aprendizaje activo y atención al entorno natural más cercano a nosotros. El método de investigación-acción involucró a niños, jóvenes, educadores y padres, convirtiéndose no solo en una propuesta pedagógica, sino también en un ejercicio de ciudadanía activa. El diseño y la revitalización de áreas verdes escolares se inspiraron en las sugerencias más significativas del Arte Ambiental y, en particular, del Parque de Arte Sella en Trentino, destacando los aspectos de imaginación y creatividad y superando una idea banal y estereotipada del entorno que lo ve solo como áreas protegidas o, por el contrario, insignificantes.

Palabras clave

Creatividad; Arte Ambiental; Investigación-Acción; Ciudadanía Activa; No-Lugares.

Abstract

The outdoor environment (public areas, schoolyards, libraries, playgrounds...) plays a fundamental role in the growth of children, especially in the first years of life. However, most of these environments, in particular urban ones, are often neglected, anonymous and at most considered only as transit areas or at best as ‘urban ornaments’ forbidden to free fruition. We could call them “green non-places”, to use Marc Augé’s terminology. The “Imagining Gardens” project, curated by a multidisciplinary Artebambini team (pedagogues, architects, agronomists, parents...), starts with the goal of giving meaning to these spaces, re-evaluating them as places of discovery, beauty, active learning and attention to the natural environment closest to us. The Action Research method involved children, young people, educators and parents, becoming not only a pedagogical proposal but also an exercise in active citizenship. The design and redevelopment of school green areas drew on the most significant suggestions of environmental art and in particular of the Arte Sella Park in Trentino, enhancing the aspects of imagination and creativity, trascending a simplistic and stereotyped idea of the environment that sees it only as a protected area or, converserly, an insignificant one.

Keywords

Creativity; Environmental art; Action Research; Active citizenship; Non-places.

1. Introducción

En la actualidad, los espacios verdes, especialmente los de las escuelas, han ido cerrándose progresivamente a la experiencia educativa, limitándose a servir como escenario para la instrucción y la evaluación del aprendizaje. Este enfoque, al restringir las primeras experiencias sensoriales y motrices únicamente al entorno del aula o espacios cerrados destinados a laboratorios, relega la creatividad y la exploración a un segundo plano. Desde la primera infancia, “la experiencia en la naturaleza” corre el riesgo de volverse cada vez más estandarizada y burocratizada, dejando de lado componentes esenciales para los procesos de descubrimiento, conocimiento y aprendizaje.

Los niños y las niñas se encuentran cada vez más inmersos en un mundo de mensajes simbólicos, en forma de imágenes y palabras, que a menudo sustituyen la experiencia real. La televisión les ofrece un vistazo a lugares lejanos, muestra paisajes y animales de todo tipo, mientras las imágenes y los videos narran y explican diversas aventuras humanas, destacando lo mejor de la naturaleza, la ciencia y el arte. Sin embargo, estos jóvenes intérpretes procesan estos mensajes en función de su experiencia limitada del mundo, lo que reduce y distorsiona significativamente su comprensión de estos.

Por el contrario, la educación debe mantener un vínculo constante y directo con la realidad, explorando entornos tan diversos y amplios como sea posible. Lamentablemente, esta conexión con la realidad se está reduciendo tanto en términos de cantidad como de calidad. La mayoría de los niños, especialmente aquellos que residen en áreas urbanas, nunca han tenido la oportunidad de tocar o incluso ver una fruta en un árbol, disfrutar del aroma de las flores o la hierba, ni contemplar las estrellas en el cielo. Cada encuentro con elementos como un puñado de arena, el mar, un antiguo pueblo, una flor silvestre, una golondrina, un rascacielos, un mercado o las nubes debería ser una experiencia que se descubre a través de los sentidos y relaciones auténticas.

El desarrollo del cuerpo, la inteligencia, la imaginación y la humanidad en su conjunto prospera de manera más completa cuando se nutre de una experiencia rica y profunda del mundo que nos rodea. Con estas premisas, el siguiente artículo destaca “Imaginar Jardines”, un proyecto educativo desarrollado por Artebambini. Este proyecto busca valorar incluso los espacios verdes urbanos aparentemente insignificantes y cotidianos, proporcionando en primer lugar una contextualización histórico-artística y experiencial del Land Art y el Arte Ambiental más reciente.

2. El Land Art y el cambio de paradigma ambiental

En 1967-68, en los Estados Unidos, en particular en el estado de Nueva York y en los vastos territorios del oeste americano, nace el Land Art. Un grupo de artistas, cercanos a las cuestiones ambientales, desencantados con la última fase de la investigación artística contemporánea y deseosos de destacar el poder del arte fuera del entorno aséptico de los espacios expositivos y las áreas urbanas caracterizadas por la presencia de instituciones, intervienen directamente en los entornos naturales, en espacios incontaminados como desiertos, lagos salados, praderas, etc., para enfatizar las contradicciones de la época contemporánea en términos estético-artísticos y ecológico-ambientales. El Land Art también es el título de la película de Gerry Schum que, en 1969, documenta las intervenciones de de Marinus Boezem, Jan Dibbets, Barry Flanagan, Michael Heizer, Richard Long, Walter de Maria, Dennis Oppenheim y Robert Smithson. Foster (2016) crítico de arte estadounidense, define las obras de Land Art como proyectos escultóricos que se valen de materiales extraídos del entorno local con el propósito de concebir nuevas formas o modificar nuestra percepción del entorno. Aunque el objetivo de los artistas de Land Art era llamar la atención del público sobre lugares naturales, algunas de estas obras, a menudo de dimensiones gigantescas, terminaron perturbando el equilibrio del entorno y causando daños ecológicos, como el Muelle en espiral, el Spiral Jetty de Robert Smithson realizado en 1970 en el Gran Lago Salado o las Islas Rodeadas producidas entre 1980 y 1983 por otra famosa pareja de artistas, Christo y Jeanne-Claude. Se trató de un par de pequeñas islas en la bahía de Biscayne en Miami, rodeadas por los artistas con una cinta de polipropileno fucsia. Ambas obras fueron acusadas de perturbar el equilibrio de las corrientes y el hábitat de la fauna acuática.

Figura 1
Christo y Jeanne Claude.

Immagine che contiene dipinto, acqua, fiore, testo

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Fuente: Surrounded Islands, Biscayne Bay, Greater Miami, Florida.

3. El arte ambiental

La evolución europea de la Land Art es el Arte Ambiental, una tendencia imbuida de una fuerte sensibilidad ambientalista. El término Arte Ambiental se utiliza para describir el proceso artístico o la obra de arte en la que el artista interactúa activamente con el entorno, especialmente a través de la creación de instalaciones. Las obras de Arte Ambiental difieren de las obras tradicionales al aire libre (monumentos, lápidas, estatuas de varios tipos) por muchas razones, pero la principal es la siguiente: el artista que crea, y aún crea, una estatua o un busto para colocar en un parque desafía el tiempo y opone la cultura (representada por la obra artística) a la naturaleza, utilizando generalmente materiales muy resistentes, como el mármol o el bronce. Es como si pensara: “Los árboles cambian con las estaciones, nacen, crecen, morirán y serán reemplazados por otras plantas; mi escultura perdurará y será reconocible y visible incluso dentro de muchos siglos”. La filosofía de este tipo de arte se refiere a la concepción de la vida como una “lucha del hombre contra la naturaleza”. Por el contrario, los artistas ambientales no quieren desafiar la naturaleza, sino colaborar con ella, estar dentro y no fuera del tiempo y de las reglas del devenir natural, donde la muerte y la vida, la presencia y la ausencia se suceden. Los materiales utilizados, de hecho, son en su mayoría madera, cuerda y otros materiales naturales y degradables, a menudo encontrados en el mismo lugar donde se construyen las “instalaciones”. El mismo concepto de “instalación” es diferente al de monumento, ya que aquellos que miran una estatua esculpida en mármol son ajenos a la obra, generalmente colocada en un pedestal para hacer que el espectador se sienta inferior y distante.

4. Dentro de la naturaleza, dentro del tiempo

En las instalaciones artísticas, se invita a los visitantes a adentrarse en la obra, interactuar con ella y sentirse parte integral de la misma, inmersos en el fluir del tiempo y la naturaleza circundante. Junto con el surgimiento del Arte Ambiental en Inglaterra, seguido por su expansión en Francia y el resto de Europa, emerge la Estética Ambiental, que coloca en el centro de su desarrollo filosófico la apreciación de la belleza natural y su valoración.

D’Angelo (1998) sostiene que la experiencia de reconocer la belleza en la naturaleza se convierte en un modelo ejemplar de una relación no intrusiva y respetuosa hacia el entorno natural. Este enfoque es adoptado por numerosos teóricos de la estética ambiental como una vía alternativa y distinta para conectarse con la naturaleza, en contraposición a la perspectiva característica de la ciencia moderna.

En efecto, D’Angelo(1988) plantea críticas hacia las ciencias naturales, las cuales tienden a enfocarse en los aspectos cuantitativos y cuantificables del entorno natural, así como a adoptar una actitud dominante hacia la naturaleza. En contraposición, la experiencia estética ofrece un modelo de relación que no sacrifica los aspectos cualitativos y que no busca someter ni dominar la naturaleza. En su lugar, busca fomentar una conexión más armónica y respetuosa entre los seres humanos y su entorno, basada en la apreciación de la belleza y la valoración de la naturaleza en su forma más auténtica.

5. El objetivo educativo: el entorno como alfabeto

El entorno natural es un inagotable tesoro de mitos, leyendas, narraciones, fantasías y asombros que despiertan emociones a menudo adormecidas en nosotros, como la alegría, el miedo, el pánico y la maravilla. Se presenta como una fuente interminable de conocimiento y un cautivador narrador de historias, convirtiéndose así en un recurso esencial para nuestro propio existir. Sin embargo, en muchas ocasiones, percibimos la naturaleza como una realidad exterior a nosotros, que utilizamos meramente para satisfacer nuestras necesidades, como alimento, vestimenta o materiales de construcción. Nos consideramos sus dueños y explotamos sus recursos, y la observamos desde la perspectiva de espectadores, a menudo con emociones negativas como miedo, desconfianza e indiferencia. Pero ¿no somos parte integral de ese entorno? Y, lo que es más importante, ¿de qué lado estamos?

Aquellos que se embarcan en la tarea de educar deberían proponer talleres activos y experiencias educativas sensoriales que fomenten el descubrimiento y la conciencia del valor del mundo natural. Estos enfoques educativos deben tener en cuenta algunos aspectos cruciales del desarrollo, como la aventura y el juego. La aventura implica la capacidad de modificar nuestras relaciones con el entorno, conocer y dominar nuestro propio cuerpo, apreciar la importancia de los errores, las pruebas, los intentos y las transgresiones. Por otro lado, el juego implica la capacidad de transformar, diseñar, explorar, buscar, experimentar y improvisar. Jugar y aventurarse conllevan la conciencia de enfrentar el riesgo que implica el conocimiento, un elemento esencial de la existencia, ya que representan el encuentro con lo genuinamente nuevo. La aventura es un ejercicio de creatividad y, con frecuencia, un placer lúdico de vivir, sin preocupaciones por alcanzar resultados y evaluaciones.

En la actualidad, los sentidos de los niños están siendo dirigidos desde fuentes externas y su potencial se ve limitado. Sus experiencias sensoriales se ven restringidas a menudo a la interacción táctil y visual con pantallas de diversos tamaños y funciones. A pesar de la abundancia de estímulos y objetos, estos a menudo se vuelven monótonos en el sentido etimológico del término. A pesar de la multiplicidad de estímulos (plásticos, formatos, colores, sonidos, etc.), las experiencias infantiles a menudo caen en una repetición constante de lo mismo. Los niños se encuentran rodeados por una barrera hiper-protectora que los priva de experiencias auténticas que les permitirían conectarse con el “mundo de la vida” y las “cosas concretas”. En estos entornos, las necesidades fundamentales del cuerpo en movimiento y los sentidos activos encuentran un espacio limitado para desarrollarse, lo que limita la gama de experiencias disponibles para los niños y las niñas.

6. Naturaleza y cultura

Si observamos el entorno y la naturaleza a través de una “lente artística”, podemos apreciar que a lo largo de la historia, ha sido un lienzo en el cual el ser humano ha intervenido y ha mantenido una profunda relación con ella, como se puede ver en las pinturas rupestres que han perdurado durante milenios. Durante la Edad Media, los monjes dieron vida a lo que hoy admiramos como paisajes rurales, estableciendo una relación amigable y armónica con la naturaleza. El arte, la poesía, la ciencia y la música tienen la capacidad de ayudarnos a “escuchar” a la naturaleza, permitiéndonos experimentarla como una vasta enciclopedia de descubrimientos y maravillas.

Sin embargo, a lo largo del tiempo, la conexión directa y la unión creativa y artística entre el ser humano y la naturaleza se han debilitado progresivamente. Espacios artificiales nos han alejado de este inmenso y diverso museo natural. En las últimas décadas, ha resurgido un deseo de reconectar de manera artística con el entorno, y esta reconexión se basa en el respeto no solo por la naturaleza, sino también por nosotros mismos, ya que somos parte de un ecosistema con un delicado equilibrio.

El proyecto propuesto por Artebambini a varias escuelas, autoridades municipales y asociaciones se enfoca en revitalizar áreas verdes cercanas a las escuelas, parques públicos y áreas en desuso que a menudo se encuentran descuidadas. El objetivo es convertirlas en auténticos repositorios de belleza y fuentes de curiosidad y atención. El proyecto se basa en itinerarios de intervención, resultado de una cuidadosa planificación pedagógica que busca fomentar una progresión sensorial y cognitiva ordenada y didáctica, así como una educación estética inspirada en algunas “sugerencias infantiles” del arte ambiental contemporáneo.

Uno de los objetivos fundamentales del proyecto “Imaginar Jardines” es cultivar un sentido de pertenencia hacia el entorno, fomentando la necesidad de apreciar los espacios cotidianos como lugares preciosos a los que dedicar tiempo y esfuerzo, y captando las transformaciones naturales que inevitablemente ocurren en el entorno. Mantener un patio escolar y las obras de arte creadas en él no es simplemente una costumbre, sino una práctica de cuidado. Además, las obras de arte ambiental a menudo actúan como reflejos del Genius Loci, el espíritu del lugar.

En términos seculares, el Genius Loci se encuentra en todo lo que revela la dimensión estética del lugar, ya sea como manifestación natural o producto poético y artístico, y nos hace sentir conectados y arraigados en un territorio. Escuchar el alma del lugar, sin imponer la racionalidad instrumental a su autenticidad original y pagana, nos permite reconocer la vitalidad que emana de todo lo que nos rodea. El reconocimiento del Genius Loci nos ayuda a comprender que todo está vivo y todo tiene una voz que puede ser escuchada.

El Parque de Artesella, ubicado cerca de Borgo Valsugana en el corazón del Trentino, es un ejemplo extraordinario de un espacio donde la naturaleza y la creatividad humana se fusionan de manera armoniosa. Los artistas han contribuido con instalaciones artísticas que embellecen y complementan el entorno natural. Uno de los destacados artistas involucrados en este proyecto fue Giuliano Mauri, quien creó una catedral vegetal única. Inicialmente, esta catedral estaba formada por columnas construidas con largos troncos de madera que, al unirse, creaban una especie de jaula o recinto transparente. En el interior, plantó pequeños árboles que, con el tiempo, crecieron para convertirse en las columnas de esta catedral singular, evocando la imagen de una majestuosa iglesia con su disposición al estilo de las catedrales románicas. Este proyecto es un hermoso ejemplo de cómo el arte y la naturaleza pueden fusionarse para crear algo verdaderamente especial. Ver "figura 2".

Figura 2
La Catedral vegetal

Immagine che contiene aria aperta, pianta, foresta, cielo

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Fuente: Giuliano Mauri, Catedral vegetal, Arte Sella, 2001. Archivo Artebambini.

Esta obra, a pesar de su majestuosidad, no se adscribe a una religión en particular. En cambio, habla del sentido de lo sagrado inherente en la naturaleza, del misterio de la sucesión de la vida y la muerte, de la maravilla y la melancolía que experimentamos al observar el ciclo de la naturaleza. Refleja el impacto de elementos como el sol, la lluvia y la nieve en la vida y el paisaje.

Lo que hace que estas creaciones sean aún más excepcionales es que no permanecen estáticas con el tiempo. En cambio, se transforman maravillosamente en cada estación del año. Cada temporada las viste con diferentes colores, luces y temperaturas, otorgándoles una nueva y efímera belleza.

Además, la Catedral es mucho más que una obra arquitectónica, religiosa o estética. Su estructura monumental cumple un propósito fundamental al custodiar y guiar el crecimiento de ochenta árboles. Las ramas podadas de estos árboles se unen en esta obra para formar auténticos pilares que se elevan hasta doce metros, curvándose hacia arriba y luego tomando la forma de una ojiva, extendiéndose otros tres metros hacia el cielo. En este sentido, la Catedral se convierte en un símbolo de la interacción entre el arte y la naturaleza, recordándonos la belleza de la simbiosis entre la creatividad humana y la maravilla de la naturaleza en constante evolución.

La imagen de Arte Sella en 2011 revela una obra sorprendente en la que la naturaleza y el arte convergen de manera asombrosa. El diseño de Giuliano Mauri, con sus columnas de madera entrelazadas que forman una especie de jaula transparente donde crecen pequeños árboles, crea una atmósfera mágica y evocadora. Esta obra ejemplifica cómo el arte ambiental puede transformar un entorno natural en algo verdaderamente extraordinario, recordándonos la importancia de preservar y apreciar la belleza de la naturaleza a través del arte. Ver "figura 3".

La imagen titulada “Lobos en la Naturaleza” de Sally Matthews, perteneciente al archivo Artebambini y asociada con el proyecto Arte Sella entre 2002 y 2013, ofrece una profunda reflexión sobre la presencia y la interacción de los lobos en su entorno natural. Esta obra visualiza la relación entre estos majestuosos animales y su impacto en el ecosistema, proporcionando valiosas perspectivas sobre la coexistencia de la vida silvestre en un contexto artístico y ambiental. La imagen de Matthews captura la esencia de esta cohabitación única, resaltando la importancia de preservar y comprender la belleza y la complejidad de la naturaleza en su estado más salvaje. Ver "figura 4".

Figura 3
Naturaleza y arte.

Personas en un bosque

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Fuente: Paul Feichter, Rotazione, Arte Sella, 2011. Archivo Artebambini.

Figura 4
Lobos en la Naturaleza.

Immagine che contiene albero, aria aperta, pianta, erba

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Fuente: Sally Matthews, Lobos, Arte Sella, 2002-2013. Archivo Artebambini.

8. Realización del proyecto

La metodología del proyecto “Imaginar Jardines” de Artebambini se llevó a cabo mediante un enfoque de investigación-acción y educación a través de talleres, dividido en cuatro etapas fundamentales. A continuación, se detallan con mayor amplitud los momentos clave, la participación de diversos actores, el contexto y las acciones concretas en cada fase:

1. Constitución de un Grupo Multidisciplinario:

2. Formación de Docentes y Padres, Definición del Problema y Programación:

3. Fase de Acción:

4. Documentación y Publicación:

La fusión entre las fases del proyecto “Imaginar Jardines” y la profunda apreciación por la naturaleza se evidencia en la metodología aplicada, específicamente en la fase de acción. La premisa fundamental de que incluso el espacio verde más descuidado puede ser una fuente de inspiración, encuentra su manifestación práctica en las acciones emprendidas durante esta etapa.

Durante la fase de acción, se llevó a cabo la implementación concreta del proyecto, donde se diseñó una composición del suelo inspirada en patrones geométricos simples, influenciada por los principios de los jardines zen orientales. Este diseño utilizó varas de madera o cañas de bambú de aproximadamente dos metros de largo para formar nueve cuadrados regulares. En cada cuadrado, se colocaron uno o más elementos naturales, prestando especial atención a la armonía de colores y formas. Este enfoque creativo refleja la apreciación detallada de los elementos naturales, como piedras, guijarros, ramas y hojas, catalogados por su forma, material, color y matices. Ver "figura 5".

La disposición cuidadosa de estos elementos no solo transforma el espacio, sino que también crea una especie de tapiz imaginario zen, recordando a los mosaicos más refinados. La aplicación de esta idea en la composición del suelo no solo aporta estética al entorno, sino que también demuestra cómo la observación minuciosa de la naturaleza puede inspirar intervenciones artísticas significativas.

Así, la conexión entre la apreciación detallada de la naturaleza y las fases específicas del proyecto se materializa en la acción concreta de diseñar y transformar el entorno, resaltando la belleza inherente en los detalles, formas y símbolos antiguos. La armoniosa disposición de elementos naturales no solo refleja la riqueza estética, sino que también subraya la filosofía subyacente de la interacción entre el arte y la naturaleza en cada rincón revitalizado por el proyecto.

Figura 5
Composición de suelo en jardín.

Fuente: Giardini zen, laboratorio Artebambini, 2018-2023. Archivio Artebambini.

Siguiendo esta analogía, la composición del suelo diseñada en el proyecto Artebambini se asemeja a un mosaico del entorno marino. Este mosaico terrestre no solo captura la complejidad de la naturaleza circundante, sino que también refleja la interconexión entre los diversos elementos naturales. Así como el ecosistema submarino se caracteriza por su diversidad y constante evolución, la disposición de piedras, guijarros, ramas y hojas en la composición del suelo crea un paisaje terrestre sorprendente y en cambio constante.

La "figura 6", que ilustra el mosaico del entorno marino, ofrece una visión pictórica de cómo la diversidad y la interconexión se manifiestan en la naturaleza submarina. Este paralelismo refuerza la idea de que cada rincón de la tierra, incluso aquellos descuidados, puede transformarse en un lienzo donde la naturaleza se expresa en su máxima expresión.

En este contexto, el proyecto Artebambini no solo embellece visualmente los espacios verdes, sino que también crea un testimonio tangible de la riqueza y complejidad inherentes a la naturaleza, haciendo eco de la asombrosa diversidad que se encuentra en los mosaicos marinos de nuestros mares y océanos.

Figura 6
Mosaico del entorno marino.

Immagine che contiene terreno, aria aperta, spiaggia, acqua

Descrizione generata automaticamente

Fuente: Taller de Artebambini, 2018-2023. Archivo Artebambini.

La visión de enriquecer el jardín con obras de Arte Ambiental representa un paso significativo hacia la integración sostenible del arte y la naturaleza. Estas instalaciones no solo aportan una dimensión estética adicional, sino que también ofrecen la oportunidad de crear una experiencia en constante evolución y en armonía con el entorno.

La capacidad de estas obras para evolucionar con el tiempo ya sea a través de la intervención natural o mediante mantenimiento y transformación planificados, añade una capa adicional de dinamismo al paisaje. Al dejar algunas obras a merced de la naturaleza, se permite que factores como el clima, la flora circundante y otros elementos naturales influyan en la forma y apariencia de la instalación. Esto no solo celebra la belleza intrínseca de los elementos naturales, sino que también establece una conexión más profunda entre el arte y el entorno cambiante.

La "figura 7", que ilustra estas instalaciones en evolución, proporciona una visión tangible de cómo el arte puede transformarse a lo largo de las estaciones. Este enfoque no solo realza la estética visual, sino que también destaca la temporalidad y la transitoriedad de la belleza en la naturaleza. Las instalaciones, al cambiar con el tiempo, se convierten en protagonistas dinámicos de un entorno valioso, invitando a la reflexión sobre la constante transformación de la naturaleza y la importancia de la responsabilidad en la preservación de estos espacios.

Además, el énfasis en el trabajo en equipo y la educación en la responsabilidad refleja el compromiso del proyecto Artebambini en cultivar una conexión más profunda entre la comunidad y su entorno. Estas instalaciones no solo se convierten en elementos estéticos, sino también en catalizadores para la participación activa y la conciencia ambiental, transformando el jardín en un espacio vivo y educativo.

Figura 7
Caras de árboles.

Imagen que contiene exterior, pastel, tabla, comida

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Fuente: Taller de Artebambini, 2018-2023. Archivo Artebambini.

En síntesis, la naturaleza se revela como una inagotable fuente de significado y un pilar esencial en nuestra sociedad, no solo desde un punto de vista ecológico, sino también como una rica inspiración visual y artística. Cada detalle, desde las formas diversas hasta las texturas de las cortezas y las vetas de la madera, ofrece una innumerable fuente de creatividad. La disposición reflexiva de formas, materiales y colores, como si fuera un tapiz zen integrado en la naturaleza, resalta el inmenso valor del entorno natural, llamando a un alto en el bullicio de la vida moderna para observar y apreciar los espectáculos naturales. Incluso el elemento más simple de la naturaleza puede desencadenar una búsqueda estética, convirtiendo la renovación de un patio escolar en una oportunidad para fusionar el arte con la educación. La conexión constante entre la naturaleza y el arte enriquece no solo nuestra comprensión del entorno, sino también nuestra apreciación del arte y la creatividad en su máxima expresión.

4. Conclusiones

El proyecto Artebambini ha emergido como una iniciativa profundamente transformadora al abordar la revitalización de áreas verdes descuidadas, situadas estratégicamente cerca de escuelas, parques públicos y zonas en desuso. La esencia fundamental de esta iniciativa es la creación de auténticos oasis de belleza y curiosidad. Este enfoque se ha fundamentado en itinerarios de intervención cuidadosamente planificados, derivados de una planificación pedagógica que busca estimular una progresión ordenada y didáctica tanto a nivel sensorial como cognitivo.

Uno de los logros más destacados del proyecto es el cultivar un sentido de pertenencia arraigado hacia el entorno. Este cambio ha logrado que la comunidad educativa y los participantes no solo aprecien, sino que también inviertan tiempo y esfuerzo en el cuidado de los espacios cotidianos, transformándolos en áreas preciadas y dignas de atención. La autenticidad original y pagana del entorno ha sido resaltada gracias a la conexión entre el arte y la naturaleza, reflejando de manera efectiva el Genius Loci, el espíritu del lugar.

El proyecto Artebambini ha presentado ejemplos inspiradores de arte ambiental, como la majestuosa Catedral Vegetal de Giuliano Mauri en el Parque de Artesella. Este singular proyecto, que inicialmente se construyó con troncos de madera que luego albergaron árboles en su interior, simboliza el misterio de la vida y la muerte, ofreciendo una perspectiva única sobre el ciclo de la naturaleza. La obra no solo es estéticamente impresionante, sino que también sirve como recordatorio constante de la interacción entre la creatividad humana y la maravilla de la naturaleza en constante evolución.

Otro aspecto resaltante es la transformación estacional y efímera de estas instalaciones artísticas. La Catedral Vegetal y otras obras evolucionan y cambian con cada estación del año, brindando una nueva y efímera belleza en cada transformación. Este dinamismo agrega una capa adicional de aprecio por la naturaleza, subrayando la interacción constante entre el arte y la naturaleza.

La educación ambiental ha sido un componente clave, implementado a través de talleres y la participación activa de docentes, padres y estudiantes. Este enfoque ha contribuido significativamente al desarrollo de una comprensión más profunda sobre la importancia de preservar la naturaleza en su estado más salvaje.

La composición artística del entorno, desde patios escolares hasta instalaciones de arte ambiental, ha enriquecido visualmente los espacios verdes. Más allá de la mejora estética, estas composiciones fomentan la creatividad y el trabajo en equipo, convirtiendo los espacios en lienzos vivos de expresión artística.

En conclusión, el proyecto Artebambini ha logrado un equilibrio notable entre la estética artística y la apreciación de la naturaleza, generando mejoras no solo visuales sino también una transformación profunda en la percepción y actitud hacia el entorno. Este proyecto paradigmático destaca cómo el arte puede ser una fuerza poderosa para redefinir y enriquecer nuestra conexión con el mundo natural.

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Recibido: 18/10/2023

Aceptado: 20/11/2023

Para citar este artículo: Speraggi, M. y Speraggi, F. (2023). Imaginar Jardines: Realzar creativamente los espacios verdes públicos y los patios escolares. Revista Creatividad y Sociedad, 38(3), pp. 31-45.

Recuperado de: http://creatividadysociedad.com/wp-content/uploads/2023/12/cys-38-3.pdf